viernes, 13 de noviembre de 2009

Pon un Tiburón en tu tanque

No se sabe de la autoría ni tampoco la autenticidad de esta historia, pero vale la pena seguir leyendo! Lo considero bastante ilustrativo y lo suficientemente interesante como para compartirla con todos vosotros.

¿Sabias que los japoneses siempre han gustado del pescado fresco, pero las aguas cercanas a Japón no han tenido peces ya por varias décadas?

Así que, para alimentar a la población japonesa, fue necesario hacer barcos pesqueros cada vez más grandes y potentes para poder ir más lejos, mar adentro. Pero estos viajes tardaban más tiempo, varios días, y al llegar de regreso el pescado ya no estaba fresco.

A los japoneses no les gusta el sabor del pescado cuando no es fresco. Para resolver este problema, las compañías pesqueras instalaron congeladores en sus barcos. De esta manera podrían ir más lejos, quedarse más tiempo en el mar y pescar más. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia y no les gustó el sabor de pescado congelado y como consecuencia de esto, se tenía que vender más barato.

Así que las compañías pesqueras tomaron la determinación de instalar tanques para mantener vivos a los peces en los barcos pesqueros; así podían pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa de Japón. Se notó que después de cierto tiempo, los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban 'aburridos' y cansados pero vivos y los japoneses una vez más notaron la diferencia en el sabor. Porque cuando los peces dejan de moverse pierden el sabor 'fresco'. A los japoneses le agrada más el sabor del pescado fresco que el sabor del pescado “apático”

Que recomendarías tu si en tus manos estuviese recomendar algo a la flota pesquera japonesa?
Sigue una línea de pensamiento, que nos va a conducir a una respuesta.

Tan pronto como alcanzas tus metas; empiezas una nueva empresa; pagas tus deudas, encuentras una pareja, o lo que sea, pierdes la pasión.Ya no necesitas esforzarte tanto, así que sólo te relajas. Experimentas el mismo problema que las personas que se ganan la lotería; o el de aquellas personas que heredan mucho dinero y que nunca maduran; o el de las personas que se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Ya lo dijo L. Ron Hubbard, al inicio de los años 50, en su libro 'Los beneficios de los desafíos': “Las personas prosperan, extrañamente más, sólo cuando hay desafíos en su medio ambiente. Mientras más inteligente, persistente y competente seas, más disfrutas un buen problema. Si tus desafíos son del tamaño correcto, y si poco a poco vas conquistando esos desafíos, te sientes feliz. Piensas en tus desafíos y te sientes con energía. Te emociona intentar nuevas soluciones. Te diviertes, te sientes vivo!! “

Y así es como los peces se mantienen vivos y mantienen su fresco sabor. Por ello, ahora las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes pesqueros, pero... ponen también... ¡Un TIBURÓN pequeño! ¡Y claro que el tiburón se come algunos peces!, pero los demás llegan muy, pero muy 'vivos' ya que los peces son desafiados. Tienen que nadar fuertemente durante todo el trayecto dentro del tanque para mantenerse vivos.

Recomendación:
En lugar de evitar los desafíos, brinca hacia ellos y dales una paliza. Disfruta el juego. Si tus desafíos son muy grandes o son demasiados, nunca te rindas. El fracaso te cansará más. Mejor, reorganízate. Encuentra la determinación, la información, el conocimiento y la ayuda que requieras.

Cuando alcances tus metas, proponte otras metas mayores. Una vez que satisfagas tus metas familiares, busca alcanzar las metas de tu grupo, tu comunidad, hasta de la humanidad completa. Nunca crees el éxito para luego acostarte sobre él.

Así que por dura que sea la situación o por el lejos que estés de lograr tus metas reflexiona y 'Pon un Tiburón en tu tanque’ y descubre que tan lejos realmente puedes llegar'

2 comentarios:

  1. Quiero un tiburon!! estoy necesitando.. hummm pensando ahora creo que ya aparecio 1 nuevo tiburoncito hihihi

    ResponderEliminar
  2. Estimado Ricardo,

    Este tema tiene mucho que ver con el próximo libro que voy a publicar. Me pareció muy oportuno el comentario que hiciste al respecto.

    Esta historia del pequeño tiburón es también un buen ejemplo de los paradigmas de la motivación.

    Fuerte abrazo,

    jucar

    ResponderEliminar